Testimonios

Vanesa después de tres años de su proceso

Ana y su modo de ver la vida desde que conoció la compasión

Merce y su experiencia con sonido y concentración

Luna y su proceso

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“Mil gracias. Me siento serena y en calma”. Nerea

“Me está sirviendo mucho, todo lo que me envías. Me está encantando y ayudando mucho a estar bien. Gracias a ti, me he decidido a hacer ejercicio físico y éso es un reto para mí. Te lo agradezco mucho” Marian.

 

“(…) tus ejercicios de respiración me van venido fenomenal este mes de junio que ha sido un poco caótico y con muchos cambios. Me relajaba mucho oir tu voz y seguir tus indicaciones. ¡Incluso lo he usado con mi hojo para que se relaje con la selectividad! María.

“Mi proceso musicoterapéutico lo realicé hace cuatro años. Duró más o menos como tú me aconsejabas, unos tres meses y medio o cuatro. (…)

Al empezar era un poco reacia o, mejor dicho, sentía desconfianza por el miedo a lo desconocido. Empecé con mucha cautela por mi parte y un día y otro voy evolucionando y me voy sintiendo cada vez mejor y entrando en momentos bastante satisfactorios Recuerdo mucho la progresión, que podía asustarme al principio, que me fue dando confianza  y yo fui viéndome bien. (…)

Ahora, cuando me enfado,  noto que ha bajado el  nivel del mal humor. Yo, que tengo problemas de salud importantes y que esto me había derivado dolores y estrés, noto que los dolores se han mermado. Cuando estoy en momentos de mucha tensión no son tan fuertes. (…)

Creo que fueron todas las técnicas, el conjunto y la progresión que realizamos, lo que me resultó positivo. el sonido del canto y los cuencos tibetanos, el masaje energético y el tacto, las tareas que realizaba durante la semana, las conversaciones, todo el proceso en conjunto.”  E. Manzanares

 

“Quería que supieras que he tenido unos días súper estresantes ayer y hoy y me encontraba misteriosamente tranquila. Una sensación muy rara en mí porque en cuanto me estreso se me acelera el corazón; se me pone un peso en el pecho; me pongo de mal humor… Pero, ¡esta vez no! Me encontraba nerviosa, pero no ansiosa.” M. Estrade. (En la semana siguiente a su primera sesión).

 

“Te sientes volar y evadirte. Entras en conexión contigo mismo. Sientes la armonía de tus sentidos. Conseguí mejorar mi autoestima y controlé mejor mi ansiedad. Concilias mejor el sueño. Esto me está ayudando en una etapa muy dura de mi vida. Animo a todo el mundo a probarlo. Es una sensación única”. V. Ortega.

 

“Mucha Paz. Mi cuerpo me abandonó en un bosque de bambú. Ha sido un cambio en mi vida: Desde que empecé el tratamiento no he vuelto a tener migrañas tan fuertes ni tan frecuentes.”  N. Merino (en su segunda sesión).

 

“Llevo aproximadamente tres semanas realizando el ejercicio dos veces al día, me siento mejor, como poniendo distancia entre la vida personal y el trabajo.” C. Escribano.

 

“Me conozco, pensé.
Y sin mucho pensar, como salen las mejores cosas, me sumergí en Un Mar de Terapias y me dejé llevar por la corriente (…)
Llegué triste, llorando sin saber porqué, sin ganas de nada, no dormía ni comía bien, no disfrutaba, no me apetecía estar con nadie, ni siquiera hablar de mí.
No sé si quería curarme porque no sé si estaba enferma, pero quería Paz.
(…) No puedo, ni quiero contar qué ocurre en cada una de mis sesiones, pero puedo describir alguno de los sentimientos y los resultados.” L. Molina.

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